Anunciantes

30 de enero de 2014

¿Listos para viajar a #RootsTech? sólo quedan 6 días

¡Madre mía! Sólo quedan 6 días para que comience RootsTech, la mayor feria de Genealogía y Tecnología. Si te parece que soy una exagerada, mira los números del año pasado. Este año con la posibilidad de ser transmitida a más de 550 lugares en el mundo sin dudas llegará a ser la número uno.

Mi avión sale mañana desde Barajas y tengo mil cosas por preparar todavía. Terminar de agendar las entrevistas, hacer pruebas técnicas, configuraciones de última hora de dispositivos, los adaptadores de red… (por favor, que no se me olvide nada).

Madrid-Barajas-Genealogía

El miércoles los bloggers oficiales tendremos una cena en la que nos contarán todas las novedades de este año. Tomaré fotos y twitearé, no te preocupes que si estás apuntado con un sígueme o “me gusta” en mis redes sociales te enterarás sí o sí de todo lo que yo sepa.

Toma nota de mis redes sociales:

El viernes por la noche habrá una…

fiesta de Pizza en la Biblioteca de FamilySearch!

Estará abierta hasta muy tarde para que todos puedan aprovechar y mirar los millones de microfilms que hay allí. Habrá “noche de micrófono abierto” para que en 5 minutos puedas compartir una historia.

Talleres interactivos gratuitos Family Discovery

Estarán situados en el Expo-Hall cuya entrada es libre y gratuita y tendrás bastante donde elegir.

  • Digitalización de fotografías

Habrán un montón de escáneres extra rápidos y de alta capacidad preparados para digitalizar tus fotografías familiares para preservarlas, compartirlas y –opcional- subirlas al Family Tree de FamilySearch.

¿Qué debes hacer? Llevar las fotos que quieres escanear y una unidad donde almacenarlas (usb, flash, etc)

  • Cabina de grabación “Graba tu historia”

Una cabina de sonido estará disponible para grabar tu historia favorita en una sesión de grabación privada de 10 minutos. Recibirás una copia en una unidad flash.

¿Qué debes hacer? Pensar en una historia familiar o buscarla en tu memoria. Habrá un guión de ayuda en la cabina.

  • Graba una llamada inspiradora

Haz una llamada telefónica que dure toda la vida. Llama a tu padre, abuelo o alguien que te inspire y aprende más de su vida. Una aplicación grabará la conversación y podrás guardarla durante años.

¿Qué debes hacer? Llevar un número de teléfono de la persona que desees llamar y entrevistar, también la dirección de correo electrónico para enviar el archivo grabado.

  • Verte a tí mismo a través de la historia

¿Cómo te verías vestido como un vaquero o como una doncella de hace cientos de años? Haz que tu cara y la de tus amigos sean agregadas a  divertidas fotos antiguas.

¿Qué debes hacer? Tener direcciones de correo electrónico para enviar tus fotos.

  • Stand de escaneado de libros de FamilySearch

Digitaliza tu libro familiar de manera gratuita. Se escaneará y además tendrás una copia PDF con la que podrás encontrar lo que necesitas de forma fácil, sólo colocando el texto en la pantalla.

¿Y que más? Cuatro días de actividad frenética. Días en que hay tanto acumulado que no sabes ni por donde organizarte para contarlo. Aprovecho para avisar que todo lo de la próxima semana será orientado a RootsTech.

No te olvides la clase gratuita online de FamilySearch, da clic aquí para participar el sábado 1 de febrero (estaré desde la clase y pasaré fotos).

Si estás cerca de la Rama 9 de Tooele, daré una clase allí el domingo 2 de febrero a las 6 pm.

El jueves 6 de febrero a las 4 pm estaré dando en RootsTech “5 Recursos esenciales de Genealogía hispana” junto con Mercedes Olivares, Fernando Gonzalez del Campo, José Raúl Barrios, Pablo Schpilman y Arturo Cuéllar desde sus propios países.

El viernes 7 de febrero a las 10:30 am, también en RootsTech tendrá el tiempo “MailChimp y los boletines familiares”

El domingo 9 de febrero en Twin Falls, Idaho.

Y si estás en el Expo Hall, recuerda que me encuentras en el Media-Hub donde estaremos los Official Bloggers.

 

¡Espero verte allí!

28 de enero de 2014

Árbol familiar comestible o ¡cómo decorar un pastel genealógico!

 

Siempre que veo tantas habilidades culinarias por blogs y tableros de imágenes no llego a comprender por qué pareciera que la decoración de árboles genealógicos también perteneciera a otra etnia. ¿Celebramos con una tarta genealógica?

Esta mañana estaba intentando saludar a una amiga por su cumpleaños y esta receta me encantó por lo sencilla. Tan sencilla que cuando quise transcribirla me dí cuenta que era un preparado al que se le agregaba huevos, agua y poco más.

Fuente imagen: Bettycrocker.com

Es de la página de Betty Crocker y si por asomo no llegas a comprender lo que pone es algo así como:

Ingredientes

1        Caja de mezcla para preparar pastel amarillo

1 1/4  Taza de agua

1/3     Taza de aceite vegetal

   3     Huevos

1        Envase de frosting de vainilla listo para untar

1/2     Taza de frosting de chocolate listo para untar

  6       o más Gominolas (gomitas) verdes, cortadas por la mitad

  8       o más Gominolas de color rojo, cortadas por la mitad

          Hojas verdes de papel con los nombres escritos

 

Instrucciones

    1. Prepare y hornee como dice en la caja (permitidme una sonrisa) o –yo agrego- prepare su propia receta de bizcocho.
    2. Deje enfriar totalmente.
    3. Cubra con la crema de vainilla toda la parte superior.
    4. Con un palillo dibuje el tronco de un árbol de manera que ocupe el tercio inferior del bizcocho. Cubra el tronco y forme las ramas con la crema de chocolate y dibuje con ayuda de un tenedor la corteza del árbol.
    5. Deje suficiente sitio para colocar las hojas, aproximadamente 2/3 de la superficie.
    6. Valiéndose de un cuchillo afilado, corte las gominolas por la mitad formando las hojas y coloque las demás simulando los frutos. Haga un pequeño corte para insertar las hojas de papel en la hendidura.

Seguramente tienes mejores ideas, ¿quieres poner una foto?

¡A comeeeeer!

Sonia Meza

 

26 de enero de 2014

Gana un pase para @RootsTech


Gana un pase completo para los TRES DÍAS de *RootsTech. 

Participar es simple:
1-En la página de Facebook de Red de Antepasados haz "ME GUSTA" www.facebook.com/redantepasados
2-Haz me gusta en la imagen que se corresponde con esta en FACEBOOK
2-Escribe un comentario. 

Se anunciará al GANADOR el Jueves 30 de Enero. 
El viaje y alojamiento NO está incluído. 
*RootsTech se realizará en Salt Lake City, Utah desde el 6 al 8 de Febrero.
 ¡Buena suerte!








25 de enero de 2014

"Herramientas de búsqueda en FamilySearch" por Iñaki Odriozola de Antzinako

ULTIMA TRANSMISIÓN EN DIRECTO de las I Jornadas de Genealogía e Historia Familiar desde Bilbao, España.

21 de enero de 2014

Ancestry.com en colaboración con FamilySearch pondrá registros de América Latina y Europa

El adelanto de esta inversión fue anunciada en RootsTech 2013.

Provo, Utah, 21 de enero 2014 (GLOBE NEWSWIRE) -
Ancestry.com anunció hoy una ampliación de su colaboración con FamilySearch agregando Mil Millones de registros de 67 países. Estos expedientes ya digitalizados, proporcionadas por
FamilySearch, se suman al acuerdo que los dos mayores proveedores de recursos de historia familiar anunciaron hace unos meses que ayudará a digitalizar, indexar y publicar una previsión de  mil millones de registros históricos mundiales nunca antes publicados en línea de la bóveda de FamilySearch en los próximos cinco años.

Ancestry-spanish

Estos registros adicionales, que son colecciones digitalizadas, representan una significativa expansión de Ancestry.com, que alberga la mayor colección de registros mundiales disponibles en línea.
Según lo indicado previamente por la empresa, Ancestry.com tiene una estrategia de contenido a largo plazo, comprometiéndose a invertir $ 100 millones para digitalizar e indexar el nuevo contenido en los próximos cinco años.


Las colecciones adicionales incluyen más de  mil millones de registros digitalizados e indexados y más de 200 millones de imágenes que contienen nacimientos, matrimonios, defunciones, censos y registros de iglesias de Europa, América Latina, África del Sur, América del Sur, Asia y más. Estas colecciones ofrecerán a los clientes Ancestry.com con ricos detalles que le ayudarán a descubrir nueva información sobre sus antepasados ​​de todo el mundo.
Actualmente, Ancestry.com alberga colecciones de discos que se remontan a la década de 1300 que incluyen registros de  censos, inmigración, naturalizaciones y militares, sólo por nombrar unos pocos. De hecho, se han añadido cientos de millones de registros procedentes de Alemania, Italia, México y Europa del Este en los últimos años a los miles de millones de registros que la empresa ya posee.
Se espera que estos mil millones registros adicionales estén disponibles en Ancestry.com a partir de enero y publicados totalmente en los próximos meses. Para buscar los registros de todo el mundo actualmente disponible en
Ancestry.com visita www.ancestry.com .

Mira desde el minuto 2:58… tuve buenas presunciones Sonrisa

15 de enero de 2014

Las raíces familiares. ¿Cómo conocerlas, cómo desenterrarlas?

Este artículo fue publicado por Familias.com y escrito por vuestra servidora Sonrisa

Comenzar a recuperar la historia de tu familia puede parecer complicado, pero con este artículo voy a demostrarte que no necesariamente debe ser difícil. Aprovecha la Navidad para concertar esa cita pendiente con tus familiares.

Cuando escuchas la palabra raíces piensas de inmediato en un árbol centenario, afianzado al suelo décadas atrás. Sabes, porque lo has aprendido desde que eras pequeño, que la profundidad de las raíces es fundamental para sobrevivir, por aquello de la nutrición, la estabilidad y el desarrollo.
Sucede algo similar con las raíces familiares: aunque estemos bastante lejos de parecernos a un árbol, tenemos algunas similitudes. En ambos casos las raíces permanecen ocultas y debemos retirar un poco de tierra para comprobar hasta dónde llegan, cuán desarrolladas están y en qué estado se encuentran.
Mis propias raíces las encontré por casualidad en el desván, dentro de una caja de cartón que guardaba en su interior una cinta casette. Cuando encontré el aparato adecuado para escucharla, las lágrimas comenzaron a humedecer mis ojos al reconocer la voz de mi abuelo José, al que hacía unos quince años que no escuchaba y que me llamaba “mi Ñatita”… Recordarlo de nuevo, tenerlo conmigo contándome cómo se llamaba su padre y su propio abuelo, las anécdotas de su época escolar y las travesuras de su loca juventud, hizo que quisiera reconstruir su vida.
Me gusta la definición de la Real Academia Española de la Lengua que dice en una de sus acepciones que la raíz es la causa u origen de algo. Es así como llegamos al origen de tu familia o la mía, a sus raíces. ¿Cómo comenzamos a descubrir nuestras raíces familiares?

Genealogía como hacer
  • Pregunta a los familiares que tengas cerca. ¿Recuerdas esas anécdotas, contadas hasta la saciedad y que generan las mismas risas vez tras vez? Piensa que has perdido hasta ahora una excelente oportunidad de conocer más detalles. Para saber quién de tus familiares podrá acoger con más satisfacción tu interés repentino escribe una lista recordando quienes son las personas clave en la familia, quienes guardan recuerdos y anécdotas. En todas las familias, por lo menos, hay uno.

  • Elabora una lista de preguntas y ensáyalas. Si no tienes la posibilidad de estar en contacto frecuente con tus familiares, es buena idea hacer una lista de preguntas que te permitan descubrir más acerca de tus abuelos o de sus hermanos. Trata de ser respetuoso con los sentimientos que generan algunos recuerdos. Haz clic aquí para ver un modelo de preguntas que puedes adaptar a la historia particular de tu familia.

  • Prepara una grabadora y una cámara fotográfica. Si utilizas un smartphone tienes casi todo resuelto, por las herramientas con que están equipados: cámara, grabadora, escáner… todo en uno. Busca con antelación a la entrevista las apps (aplicaciones) que te permitirán no perderte un suspiro o una frase llena de emoción, contando esos momentos gloriosos de, por ejemplo, cuando los abuelos se enamoraron. Toma fotografías de imágenes y documentos que se conserven; serán un verdadero tesoro que tus nietos agradecerán.

  • No te centres solo en fechas y lugares. Una pregunta como, ¿cuándo y dónde nació tu padre?, puede hacer que la entrevista se convierta en una conversación llena de incomodidades si al entrevistado le resulta difícil recordar el dato. A nadie le gusta responder, “no lo sé”, o “no recuerdo”, sobre todo cuando se tiene una edad avanzada. Mejor que eso, puedes preguntar: ¿cuántos años tendrías cuando murió tu papá?, ¿era verano o invierno?, ¿sabes dónde está su tumba para visitarla?

  • No cometas el error de que tus preguntas no tengan fin. Ahora que te has decidido a comenzar no quieres detenerte, pero despreocúpate: tendrás más oportunidades de profundizar. Y si lo haces bien puedo asegurarte que tu tío mismo, o tu abuelo te llamará cada vez que un recuerdo llene de nuevo su presente. Estará encantado de compartir contigo trozos de su pasado.

  • Registra lo que has ido recopilando hasta ahora. Cumplirás así con un doble cometido: recordar lo que has obtenido y la posibilidad de compartirlo con otros familiares. Establece lazos, rellena un cuadro genealógico, una hoja de grupo familiar, un árbol de algún proveedor gratuito en línea…

  • “De bien nacido es ser agradecido”. Una de las mejores maneras que se me ocurren de ser agradecidos es compartir tu trabajo con quien te ayudó a realizarlo. Imprímele un bonito árbol familiar para que pueda colocarlo en su salón o su recámara, y recordar a quienes hicieron posible que esté aquí hoy. Haz un video montando fotografías, música de la época y frases que haya pronunciado, y muéstralo luego en una ocasión especial en la que la familia esté reunida.

La naturaleza tiene su ciclo y los seres humanos no somos la excepción. Este tío o abuelo que tienes un poco olvidado puede no estar mañana, y junto con él se apagarán los recuerdos de aquellos a los que tan bien conoció. Parte de tus raíces morirán con él.
Pon manos a la obra, solo te hará falta un lápiz y papel para apuntar a los posibles entrevistados. Si en la familia hay asperezas, es el momento de dejarlas en un segundo plano, porque después de todo, ¿en qué familia no hay diferencias? Céntrate en lo positivo y toma la iniciativa. Puedo, y me atrevo a asegurarte, que tus nietos te lo agradecerán tal y como tú o yo lo haríamos.

 

 

Artículo aparecido en http://familias.com/las-raices-familiares-como-conocerlas-como-desenterrarlas#sthash.wZ5jzjnL.dpuf

14 de enero de 2014

Ganadores del 2º y 3º premio (RootsMagic y FamilySearch)

El viernes pasado Google nos jugó una mala pasada. Mi experiencia con Hangouts (herramienta de videoconferencias) es solo medio dulce porque además de realizar cambios constantes no notifican a los usuarios, y esto complica el uso. Por esto mismo anuncié los ganadores del Concurso con una imagen ya que fue imposible por videoconferencia.

RootsMagic-español-FamilySearch

Los ganadores del 2º y 3º premio fueron Nefi Vanderley de Aguiar que concursó desde Brasil ganando la licencia de Software de RootsMagic 6.0 y Marlene Acosta de Bustamante que reside en Colombia y se hizo acreedora al kit de papelería de FamilySearch.
En lo que respecta al premio del pase libre durante los tres días de RootsTech, fue la ganadora desde México, Marlene Rubio Price que lamentándolo y por razones personales no podrá viajar. Por ello, el primer premio será sorteado nuevamente entre los participantes del Concurso “Tu recuerdo de Navidad”.

Para ello los participantes deben confirmarme que podrán viajar en la fecha oportuna que es entre el 6 y el 8 de febrero de 2014 en Salt Lake City, Utah, E.E.U.U. Evidentemente, digo viajar para quien no vive cerca, porque si resides cerca de Salt Lake el traslado no será un problema.

Os recuerdo de lo que se trata RootsTech con un vídeo:

El viernes 17 de enero a las 23 hs (hora de España) tendremos la videoconferencia que no pudimos grabar ni emitir el viernes pasado: Uso de las Redes Sociales en Genealogía.
Para asistir debes seguir estos pasos:

  1. Ve al enlace del evento dando clic aquí
  2. Da clic en “Asistiré” para que te llegue un recordatorio automático antes del comienzo.
  3. No te olvides de invitar a tus amigos dando clic en “Compartir”.
  4. Podrás ver el vídeo a través de YouTube en vivo (mientras se emite) o posteriormente grabado las veces que quieras.

 

AVISO IMPORTANTE:

A diferencia de otras plataformas de videoconferencia (Adobe Connect, GoToMeeting, Webex, etc.) no es necesario para participar tener un enlace privado o link. Simplemente puedes abrir el Canal de Red de Antepasados en YouTube a la hora indicada y listo.
Unas zapatillas cómodas, palomitas y ¡a disfrutar!

10 de enero de 2014

Redes Sociales y Genealogía ¿Sirve Facebook para algo más que mirar la vida de otros?


Esta noche comenzamos la nueva temporada de hangouts (esto me recuerda a las series de TV) de Genealogía y la estrenamos con una palabra muy de moda: Redes Sociales.

¡Pero si eso es para gente extremadamente joven!
¡Pero si no me gusta hablar de mi vida!
No tengo cuenta de Facebook, me han invitado cientos de veces pero no me interesa...
¿Recuerdas hace una pila de años cuando aparecieron los primeros móviles o teléfonos celulares? Eran del tamaño de un ladrillo y cuando veías a alguien con él en la mano te causaba admiración -o asombro- que se animara a llevar ese enorme cacharro.  Pensabas que seguramente lo usaba para su trabajo, porque sino parecía poco necesario cargar con ello y encima que la gente se volteara a mirar a ese tipo como si fuese un astronauta.
Crédito imagen:amovilcomunicacion.wordpress.com

Bien, llegados hasta aquí quiero pedirte que cuando salgas a la calle observes a tu alrededor. Puede ser en el metro, el autobús, la oficina, el banco... mira cuántas personas llevan un teléfono móvil y las edades que tienen. ¿Qué ha cambiado desde la época del ladrillo?

Mi suegra a sus 84 años usa el teléfono móvil (la mitad de las veces no lo atiende o lo lleva sin batería) y mi hija mayor insiste con tener uno cuando cumpla un año más -cosa que dudo-.

Con esto quiero decir que aunque nuestra primera reacción sea la de rechazar una tendencia, hay algunas que sólo son modas pasajeras y otras que llegan para quedarse. Debemos discriminar cuáles durarán un suspiro y cuáles seguirán entre nosotros y aprovecharlo.


Esta noche hablaremos de Redes Sociales, quien las usa, para qué, cuáles son sus características y cómo sacarles partido.
A las 23 hs de España estaremos transmitiendo desde nuestro Canal en YouTube y aproximadamente a las 00:30 hs estará disponible el vídeo para verlo cuando te sea conveniente en YouTube por diferido.
Para apuntarte al evento y recibir un recordatorio automático puedes ir a este enlace y dar clic en "Asistiré".

¡Te espero esta noche!


7 de enero de 2014

Recopilación de historias navideñas: premios de RootsTech, RootsMagic y FamilySearch

Esta semana finalizamos nuestro concurso de Historias Navideñas donde el primer premio será un pase completo para RootsTech, la Conferencia de Genealogía y Tecnología a realizarse en Utah entre los días 6 y 8 de febrero de 2014. El segundo premio será  una licencia del software RootsMagic (por ahora sólo en inglés) y el tercer premio un kit de papelería de FamilySearch.

Hemos hecho una recopilación rápida de todas las anécdotas que concursan, aunque todavía queda hasta el 9 de enero para seguir participando.

Agradecemos a todos los que habéis participado con retazos de vuestro pasado, vuestros recuerdos y compartido una ventanita hacia ellos. ¡Comenzamos!

“…En la época de 1956, tenía 10 años, con mi padre y madre se hacía en el hall de la casa un pesebre inmenso con las figuras de la Virgen, San José, el burro y el buey (eran de puro yeso), adornado con muchas figuras de plástico, con caminos, establos, pececitos, sobre un espejo que semejaba el agua y algodón por los lados del espejo. Algunos días antes nos íbamos de paseo y subíamos a la loma para conseguir el musgo y los quiches, igualmente traíamos un chamizo seco de un árbol y lo forrábamos en algodón y vestíamos el árbol con muchos adornos.
Los vecinos también los hacían, cada noche en una casa diferente se hacía la novena, se vestían niños y niñas de pastores, se hacía una procesión con una niña vestida de la Virgen María, un San José, y conseguían un burrito, los coros infantiles eran ensayados desde inicio de noviembre por un par de vecinos y las noches de la Novena llegábamos todos cantando villancicos, acompañados de las panderetas y pitos que sonaban al llenarlos de agua y soplar, había mucha pólvora. En cada casa y en la nuestra al finalizar la novena nos ofrecían, dulces, buñuelos y natillas. Muchas veces al finalizar la novena se prendía la fiesta en la calle, y como todos éramos vecinos que nos conocíamos se bailaba hasta bien entrada la noche. Mi padre se encargaba de tocar las maracas.
"¡Ah tiempos aquellos, siempre anhelábamos que llegara esta bella época!".

Genealogía Antepasados

Créditos imagen: libre de distribución, modificación propia (stock.xchng)


“Era adolescente y mi situación económica no era de las mejores, pero por las fiestas siempre nos juntábamos en mi casa con mis abuelos y tíos paternos, como 30 en total... Se compraba un pernil entero que mi padre  llevaba para asar en una panadería, mi mamá y mi abuela hacían las otras comidas.
Por la navidad, era costumbre y tradición de mi mamá hacer un pan dulce especial que regalaba a sus amigos y vecinos... Me acuerdo que a mi papá le tocaba trabajar en una de las fiestas y después del almuerzo yo acompañaba a mi madre para llevarle el almuerzo a su trabajo. Nos divertíamos mucho con mis tíos porque éramos casi de la misma edad y los regalitos eran simples, pero lo recibíamos con alegría. Me compraba alguna ropa nueva para esa fecha porque empecé a trabajar con 13 años y ya tenia mi platita (dinero) para los gastos...
A la noche, con mis hermanos y amigos salíamos por las calles haciendo serenata a los vecinos. Mi hermano tocaba el acordeón, otro con la guitarra, hacíamos
batuque con lo que teníamos a mano y las chicas cantábamos varias músicas de la época o villancicos... Me acuerdo con cariño de esa época porque las actividades eran saludables y con cualquier cosa las pasábamos bien...
Fue una tradición muy importante para nuestra familia, porque nos unía y de eso guardo en mi memoria tan gratos momentos.”


“Navidad en familia para mí es Buenos Aires.
Vivíamos en Córdoba, viajábamos hasta Luján, donde nos alojábamos y desde allí excursión hasta Capital. Y cuando digo excursión, no exagero: no había autopista, lo que hoy es la colectora, era el único camino disponible.
Diez de la mañana, humedad del 70%, 34 grados a la sombra, dentro del coche -sin aire acondicionado- 5 grados más.
Nuestro espíritu navideño se iba derritiendo con el pasar de los kilómetros. En la parte trasera del auto yo protagonizaba un lento strip tease que a mis 5 años no tenía nada de hot.
Mi padre, normalmente un señor muy educado y cortés inventaba insultos nuevos -para mí- destinados al conductor del camión que nos venía gaseando desde General Rodríguez -y ya estábamos cerca de Merlo. Intentar el sorpasso imposible, parecía que tantos éramos los que queríamos llegar a Capital como los que intentaban escapar de ella.
Al cruzar la General Paz, el suspiro de alivio: ¡ya dejamos la provincia!, decía mi padre. Faltaba la segunda parte de la odisea. Hoy, en la época del GPS y de los celulares inteligentes, encontrar una dirección no comporta mayor problema. En ese entonces, o se leía un mapa o se confiaba en la memoria. La memoria me parece que no funcionaba del todo bien. Buenos Aires tenía la mala costumbre de ir transformándose con el paso del tiempo, o algunos intendentes entendían ser la reencarnación de los constructores de pirámides, el hecho es que lo que debía estar en esa esquina se empecinaba en desaparecer. Quedaba el recurso del mapa, mi padre era práctico en el tema, pero manejar y leer no se le daba bien, de manera que había que recurrir al copiloto: mi madre. No era lo que se dice una viajera bien dispuesta y tras dos horas de sauna en el Chevrolet familiar su carácter normalmente ácido estaba al límite del desborde. Después de un mezquino intento por descifrar el jeroglífico de la Guía "Filcar 1964, planos 2 en 1 Capital Suburbanos" la conclusión era: "Yo no sé leer mapas. Bajate y preguntá". El comentario hacía elevar la temperatura en la cabina todavía más, si es que era posible.
No sé cómo, pero siempre llegábamos. Y después de un vermú con Branca (soda coloreada por dos gotas de Cinzano para mí) la paz reinaba otra vez, el arbolito se encendía y todo parecía estar muy bien....
Hoy por autopista, de Luján a la CABA en 40 minutos, el auto tiene aire acondicionado, el GPS me lleva y me trae, pero no sé....

¡si pudiera, volvería a subirme al Chevrolet,..(aunque fuera por un rato)..!


“Mi historia es corta, nacida en el interior de mi país, no se acostumbraba a regalar para la Navidad, sino para los Reyes Magos. Eso sí, no hacían grandes regalos, sino pequeños porque mi papá no tenía la posibilidad de hacernos regalos más importantes.
Recuerdo que siempre soñaba con una muñeca grande, de esas que hablaban, pero nunca llegó. Ahora que soy grande, algún día me la compraré y concretaré mi sueño…”


“En mi recuerdo de Navidad... participaban mis padres, abuelitos, hermanos y demás miembros de mi familia, fue hace muchos años atrás es decir cuando yo tenia mas o menos de unos 8 años de edad en adelante.
Mis recuerdos son importantes porque en ese tiempo no proliferaba la maldad de hoy día, y lo otro que pasaba era el recibimiento de noche buena al lado de todos mis seres queridos, donde todo era amor ,comprensión y mas aún sobresalía la inocencia de mis hermanitos al esperar el ansiado juguete que supuestamente nos traía Papa Noel, mi hogar era de una condición muy humilde, no tomábamos chocolate sino cocoa con un poquito de leche para disimular, y nunca comimos paneton sino bizcochos, pero aun así éramos muy felices, y este acontecimiento siempre lo recuerdo con mucho amor...”


“Tengo un recuerdo imborrable y cada vez que veo agolparse a las personas en las vitrinas y correr cargadas de bolsas, viene de nuevo a mi mente. Era un tiempo en que creía fielmente en el Viejito Pascuero, corrían los años 70, yo tenía 5 años, me acosté temprano tratando de acortar la espera, me costó mucho dormir esa noche. Me despierta un pequeño peso en los pies, comencé a palpar con los dedos, era una caja, siii!! el viejito pascuero se había acordado de mi y había perdonado mis travesuras del año, abrí eufórica la caja… y nunca voy a olvidar mis sillitas y mesa en miniatura de madera que ese año me llegó, sin duda el regalo más hermoso que recuerdo hasta el día de hoy, el secreto mejor guardado...

¿En qué momento mi padre el carpintero, hizo para mi el regalo que nunca olvidé?”


“De niña pasaba mis navidades en un pequeño pueblo, que se encuentra en las montañas, es en el centro de México, está rodeado de pinos verdes, existe una montaña que se encuentra frente a dicho pueblecito, es muy singular ya que su forma es como de una águila gigantesca, que con sus alas desplegadas pareciera que es el guardián de los habitantes de Paracho el cual es su nombre por cierto.
Es aquí donde nos reuníamos cada Navidad con los abuelos. Como niños éramos felices, ya que corríamos, brincábamos, reíamos; para mi padre era muy importante que estuviéramos cerca siempre de nuestra familia y ahora entiendo el porqué.
Una navidad en particular es la que toco de manera especial lo que hoy es mi recuerdo más bonito, tenía yo aproximadamente 8 años de edad era el año de 1980, y solíamos jugar en la calle con mis primos los cuales en ese momento eran un número aproximado de diez, vimos acercarse al abuelo, (un hombre bajito, que siempre llevaba un sombrero que lo protegia de la lluvia y el frio) con su burrito (asno) cargado de leña o madera cortada de un árbol, como es natural éramos curiosos y le preguntamos: ¿para que haz cortado esa madera?

El abuelo pudo haber contestado de una forma simple, pero decidió hacerlo a través de una enseñanza dirigida hacia esa fecha en especial.
Nos pidió que nos sentáramos todos en la banqueta y el empezó a relatar…
Hace muchos años vivían en el bosque tres arboles hermosos, que siempre platicaban entre ellos de que les gustaba más de vivir en ese gran bosque. Uno dijo:
- Me gusta como el suave viento acaricia mis hojas, es como si quisiera bailar conmigo, y darme la oportunidad de moverme y no estar siempre estático,¡ que feliz soy con ese movimiento lento siempre agradezco al señor viento su cortesía y su delicadeza! (los otros dos meditaban) y otro contestó…
- ¡Amo la lluvia que nos refresca nos permite seguir adelante!, y cuando caen sus gotas danzarinas, puedo sentir mil cosquillas que recorren por todas mis hojas, ¡que agradecido me siento por refrescarme en los días de fuerte sol!… y el último que era tan sencillo en todo lo que respectaba a él, contestó:
- Tal vez lo que más amo de este bosque es a quien me permitió estar aquí, y formar parte de este ¡bello lugar!, quien pintó con cuidado mis tiernas hojas de verde, ese ser que afianzó a la tierra mis raíces para que pudiera nutrirme por medio de ellas y también, poder enfrentar los desafíos que me presenta, la lluvia, el viento, la nieve..
Los otros dos árboles voltearon a verlo asombrados ya que jamás habían pensado en algo así, ¿quién los había puesto en ese lugar?, y si ese mágico personaje existía, ¿cómo sería?, en fin demasiada fantasía pensaron, luego como queriendo cambiar el tema uno de ellos preguntó, si alguna vez pudiéramos convertirnos en algo diferente que les gustaría ser?,
El primer árbol de madera preciosa contestó;
- ¡Yo desearía que mi fina madera fuera utilizada para adornar palacios!, ¡que el mejor artesano de la corte tallara figuras preciosas y admirables, para que todo aquel que me vea, se deleite en admirarme!, el otro árbol pensó un poco más y dijo;
- Sería fascinante que un barco guerrero llevara mi madera en su proa como símbolo de valentía y de poder, así conocería todos los mares, puertos y continentes completos.
Todos callaron esperando escuchar la respuesta del más pequeño de los tres, todos sabían que su madera no era fina, ni fuerte, que podía esperar el lograr si quien lo había creado le había dado tan poca gracia!, pensó por un momento y contestó con humildad,
- A mí me gustaría estar en un lugar donde yo no sea tan popular ni siquiera tan reconocido, la verdad es que mi gran anhelo sería que yo pudiera ser de utilidad, poder servir a alguien, ni siquiera sé dónde ni como, pero servir…
El tiempo pasó, y los arboles ya grandes, vieron que unos hombres se acercaron a donde ellos se encontraban plantados, y comenzaron a cortarlos, parecía que alguien había escuchado el anhelo de cada uno, el primero fue llevado a un lugar donde fue tallado de una manera exquisita, y colocado en la parte principal del castillo, todos le admiraban y alababan su hermosura, el segundo árbol, fue llevado a un puerto donde se le trabajo con singular maestría, ya que sería parte de la proa de un barco, gigante que era de un mercader que viajaba por el mundo, sin embargo cuando los leñadores vieron que la madera del tercer árbol no era fina, ni mucho menos resistente, decidieron dejarla abandonada en un corral, tal vez a alguien le serviría en ese que parecía un crudo invierno, como  leña para alimentar una chimenea pensaron, y se alejaron.
Un pastor al encontrarla decidió hacer un pequeño pesebre para que sus animales más pequeños pudieran beber agua, sin embargo su medida fallo, y nunca pudo utilizarlo como hubiera querido, así que lo dejo arrumbado en ese mismo corral, la madera pensaba en sus amigos, tal vez ellos, los otros dos, si habían logrado convertirse en aquello que soñaban, pero él, no lo había logrado!, servir era lo que pedía como un ruego insistente cada día, había perdido ya la fe, simplemente porque en
lo que lo convirtieron no había dado resultado.
El invierno llego y con él un frío intenso, el pesebre pensó sin querer en aquel que lo creó, …si sabría que lo habían convertido en una pieza que nadie necesitaba..
Meditando se encontraba cuando llego un hombre con su esposa arriba de su burrito,(asno) ella ¡que hermosa era!, pensó el arbolito, llevaba en su vientre una criatura, unos minutos después ella dio a luz a su pequeño hijito, que ella con todo su amor tomó entre sus brazos, el padre de la criatura se dirigió hacia el pequeño pesebre lo lleno de paja, y ella dulcemente coloco al pequeñín dentro de su improvisada cuna.
Cuando el arbolito convertido en pesebre sintió el cuerpecito de ese bebe, comenzó a experimentar que un gran amor le invadía, sentía que su sueño se cumplía, pero sabía en el fondo de su alma que aquel que hoy sostenía con sus pequeñas patitas era algo más que un simple bebé todo comenzó a testificarle que aquel niño era un ser especial, pastores y magos le buscaban, fue entonces cuando el pequeño árbol entendió ¡ que era un rey al que servía!, su gran anhelo se hizo realidad, lo que nunca imaginó, es que el sería la cuna de el mismo ¡hijo de Dios!
Cuando mi abuelo termino el relato habíamos diez niñitos con los ojitos llenos de lágrimas, ya que nunca imaginamos que ese arbolito corriente sería el pesebre de Jesucristo, mi abuelo nos explicó, que el niño Jesús era el hijo de un rey y sin embargo, llego a la tierra de la manera más humilde, no estaba lleno de regalos, ni siquiera tenía una casita donde nacer, pero su misión era la de amarnos , y nos pidió que esa Navidad pudiéramos servirnos y ayudar a nuestra familia como lo hizo ese pequeño arbolito, y ser tan humildes y buenos como el Señor, que nunca espero regalos caros ni maravillosos ya que su misión en esta tierra fue la de dar su vida por nosotros ¡ para salvarnos!… Esa noche en especial, todos fuimos al nacimiento que mi abuela ponía cada año al lado del árbol navideño, pero ahora los personajes de barro tomaron vida para nosotros, ahí de rodillas se encontraba María y José de pie a un lado del pesebre los padres de Jesús, cuidándolo, y dentro de un pequeño y humilde pesebre lleno de paja el niño Jesús a quien amamos más que nunca en nuestra vida, mi abuelo nos dio un regalo, el conocer ¡el verdadero propósito de la Navidad!…
Mi abuelo ya no está físicamente en esta tierra, pero sigue aquí, en el corazón de todos los que encantados escuchábamos sus ¡grandes historias!, y hoy como esa Navidad hay lágrimas en mis ojos al recordar a ese ¡mi viejito bueno!


Me llevaron a Venezuela en diciembre de 1957 cuando iba a cumplir los 7 años y mis recuerdos de las Navidades son principalmente de allá. Para mi significó un gran cambio, primero por el clima por supuesto, de unas Navidades casi siempre llenas de nieve y frío con pesebre y niño Jesús, al calor tropical, árbol y San Nicolás.
En Caracas en diciembre las noches son frescas y los niños salíamos a patinar en grupos con los patines que se ajustaban a los zapatos con unas llaves especiales para cambiar el tamaño y el ancho (que si no los apretabas bien se te podían salir con funestas consecuencias: caídas, raspaduras, etc.). Durante las "patinatas" se cantaban aguinaldos y villancicos. El plato navideño principal es la
hallaca y su preparación duraba un buen día completo, con la participación de toda la familia. Nosotros nunca hicimos hallacas en casa pero participábamos en la preparación en casa de nuestros amigos. Mientras se cocinaba llegaban grupos de muchachos cantando y se les brindaba Ponche Crema y dulces.
Las cenas de nochebuena eran después de la "Misa de Gallo" y eran muy concurridas con amigos que iban y venían para probar el
jamón planchado, la ensalada de gallina, el pernil y por supuesto las hallacas de la casa. Siempre pasamos la nochebuena en casa de amigos donde abríamos los regalos antes de volver a casa.
El día siguiente en mi casa se hacía el almuerzo tradicional italiano de Navidad, mi abuela preparaba la pasta y hacía
"cappelletti" a mano y yo participaba con entusiasmo a la preparación aunque me quedaran un poco choretos. Para este almuerzo iban amigos muy íntimos con los que nos unían lazos tan fuertes como los de la familia. En los días siguientes generalmente íbamos a la playa y regresábamos a Caracas para la nochevieja.
En los años sesenta empezó a difundirse la tradición de las gaitas que antes estaba circunscrita a la zona de Maracaibo, con su ritmo alegre y tropical nos encantaba y fueron sustituyendo a los tradicionales villancicos. Mis Navidades fueron siempre ocasiones muy gratas para compartir, en mi casa éramos solamente mi abuela, mi tía paterna y yo, pero siempre estuvo llena de muchos amigos con quienes celebrábamos. Ya la mayoría de esas personas no están, pero quedan mis recuerdos.


Cuando era niña, disfrutaba de la vida, era el regalo más grandioso que pude haber recibido.
Recuerdo los domingos familiares y aun cuando no era domingo, disfrutábamos de todo éramos una gran familia de nueve personas ¡Cómo recuerdo esas navidades!
Tal vez eran las 3, y las 4, y las 5 y dábamos vueltas y vueltas en nuestra habitación platicando entre las hermanas de los ruidos que escuchábamos: ¡Que si era Santa Claus! ¡Que si estaría tomando café! o que se yo que pasaba por nuestras mentes infantiles y soñadoras.  Nos volvíamos a la cama una y otra vez, esperando que llegaran, no se si las 5 o 6 o 7 de la mañana, hasta que mis papás, por fin, nos regresaban a dormir de nuevo, ¿Cómo se atrevían a pedirnos eso? ¡ Era imposible!
Cuando al fin era hora despertar a papá, le llevábamos el café a la cama (que quien sabe por que milagrosa razón, siempre estaba listo cuando lo íbamos a buscar), y después lo jalábamos entre todos los hijos para llevarlo a la sala y deseosos que mi papá repartiera los regalos, (que por ciertos eran muchisísimos) nosotros veíamos la sala llenísima de regalos, era un hermoso recuerdo para siempre.
Nos sentábamos todos en el piso y el iba repartiendo de uno en uno, haciendo de emoción con cada uno.
Para entonces, la casa ya estaba deliciosamente impregnada de aquel agradable olor a pavo que solo se sentía en esa época, y que al mismo tiempo, te hacía sentir como volando, como fuera de este mundo, como si viviéramos un cuento de hadas. Esa era mi sensación, como si hubiéramos tomado alguna copita de sidra o rompope.
Nuestra comida siempre era igual todos los años, pero además, no podía ser diferente, pues era una gran tradición familiar.
Se servía pavo relleno con la receta de la familia de mi papá, creo, espagueti, ensalada rusa, cocktail de aguacate y postre. Brindábamos con sidra aunque éramos niños.  Todos estábamos deseosos de estrenar, aunque algunas veces, teníamos la desgracia de que ese mismo día, se echara a perder lo nuevo…como el día que recibí mis hermosos pantalones rojos de pana,  me los puse y estaba muy guapa y para mi desgracia, me caí de rodillas, no recuerdo si de la bicicleta o corriendo; mis pantalones quedaron con una horrible ele en la rodilla ¡cómo me dolió eso! pero no mi rodilla que sangraba sino ¡mi hermoso pantalón!
Lo mas bonito de mi familia grande era que con 8 hermanos, si peleabas con uno, siempre había otro con quien jugar, hacer travesuras y reírnos. ¡Reírnos todo el tiempo, reírnos, sin motivo, solo reírnos! Por que solo había una grande y poderosa razón para reírnos y es que éramos felices, muy felices, con una niñez color de rosa, sin problemas, y con un gran amor de nuestros padres.
Gracias papás por nuestra grandiosa y feliz niñez.
Por darnos tanto amor y seguridad en nuestras vidas. Gracias papás por darnos la vida, por darnos todo.
¡¡¡Que Dios los bendiga donde quiera que estén.!!!


No recuerdo mis primeras siete navidades, me ubico a los 8 años mirando un árbol plateado con hermosas esferas de colores. Mi rostro se hacía grande y ovalado al acercarme a las esferas (como un balón de futbol americano) y pequeño y normal al alejarse. Podía pasarme horas haciendo este ejercicio, las luces hacían algo mágico y me sentía especial. Nunca pusimos un nacimiento pero cuando tenía como 9 años la dueña de la casa donde rentaban mis padres ponía un árbol gigantesco y un nacimiento tan real, que los pájaros cantaban, y había un lago con patos nadando, los animales del pesebre también hacían sus ruidos característicos, los pastores eran muchos, los magos contemplaban al niño  igual que sus padres, todo parecía tan real para la mente de esta niña que sólo sabía de Jesús por lo que su abuela le contaba.  Ella me contó historias fantásticas que creo  su mamá o su abuela le contaron, ¿les gustaría escuchar alguna?
Una de ellas dice que estando José, María y Jesús huyendo de Herodes, los soldados les perseguían y se escondieron detrás de una planta con hermosas hojas verdes y grandes, las cuales les sirvieron para que no los pillaran los soldados, así que por haber servido para guardarles de aquellos soldados a esta planta se le conoce como Hierba Santa. 
La familia se reunía cada año y mi abuelita se encargaba de hacer la cena con mi madre, sus hermanas y tías mientras los niños jugábamos en el patio, hasta que llegaba mi padre y mis tíos y empezaba el martirio para mi, porque ellos traían muchos cohetes, chifladores, escupidores (así se le llama a los fuegos artificiales que tiran al piso para que suenen o saquen chispas de colores), luces de bengala, etc. Los que sonaban fuerte nunca me gustaron y ellos me los lanzaban en los pies y yo gritaba y lloraba llena de miedo, entonces aparecía ¡Super Abuela! y los regañaba a todos y me salvaba de todos mis verdugos. A mis 46 años aún me siguen espantando.
Hay cosas que no cambian.
Lo que me gustaba de la comida eran los buñuelos, mi abuela preparaba la masa en una forma muy especial, luego la extendía con rodillos improvisados con botellas y los dejaba reposar, luego los freía y los bañaba con una salsa de
piloncillo y canela, hmmmm! ¡Qué aroma tan delicioso!
El aroma que había en casa era único. Ella cocinaba como le gustaba a su abuelo, siempre evocó esos recuerdos cada vez que lo hacía, sólo por esos recuerdos sé que le gustaba a mi tatarabuelo ya que no le conocí y tampoco se mucho de él ya que vino de España y su tiempo de vida con mi abuela no fue mucho como para dejar una gran historia, pero con saber de donde venía y lo que le gustaba comer, es grandioso y lo amo.
Lo mejor de la Navidad en mi niñez fue que mi familia no sólo era mi padre, madre y hermanos sino que además de ellos mi familia también era mi abuela, mis primos, mis tíos y todos aquellos familiares que para el mundo actual sólo son en cierto grado de parentesco. Mi abuela se encargó de enseñarme que mi familia es lo mejor que yo tengo y lo más valioso, así que tu que lees mi historia probablemente también seas mi familia.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! y que ¡¡VIVA LA FAMILIA!!


“A finales de los 70´s  y los 80´s  en casa poníamos un árbol plateado enorme lleno de luces de colores y esferas rojas y azules. Mi mamá, mi hermanito y yo siempre lo arreglábamos entre los tres y  cuando llegaba papá de trabajar le dábamos la sorpresa, esto le gustaba mucho. Por las noches nos sentábamos a ver las lucecitas, a platicar y planear que íbamos a hacer para la tan esperada fecha del 24 de diciembre o Nochebuena. Era genial estar en la casa de mis abuelos o de mis tíos o de los amigos de mis padres. Como vivíamos lejos del resto de la familia, entonces nuestro más fuerte anhelo era estar con todos ellos para ese día, así que mi papá organizaba la salida desde bastante antes y viajábamos de Toluca en el estado de México a Irapuato en Guanajuato para estar con todos ellos desde unos días antes. Recuerdo esa alegría que se sentía al recibirnos en sus casas, los abrazos, el gusto por estar ahí.. había rica comida, regalos y muchas sonrisas, bromas, y ni se diga del recalentado a la mañana siguiente, aun no se nos acababan las energías para seguir festejando la navidad.
Me gusta recordar porque había en ese tiempo muchas personas en mi vida que me daban la seguridad de sentirme amada, protegida, plena. Hoy muchas de esas personas tan especiales en mi vida no están más en este mundo, ni mi padre, ni mi hermano, ni mi abuelita, ni algunos de mis tíos que también fueron parte importante de mi formación como persona y aún algunos amigos de mis padres a los que también quise mucho que ya no están. Los extraño y me encantaría que estuvieran acá para poder seguir haciendo de estas fechas la gran fiesta. Ahora mis hijos ya son adolescentes: mi hijo tiene 22 años,  mi niña 16 y mi esposo hace 10 años que está en USA.
Mi mamá pasa ese día con la familia de su esposo, en otra ciudad, así que desde casi siempre he procurado que mis hijos tengan una navidad bien llena de luz, con colores alegres y aunque somos tres prácticamente los que estamos en casa, nos la pasamos bien, y algunas veces llegan amistades a la casa.  Con el paso de los años y el hecho de haber conocido el Evangelio de Jesucristo
, me doy cuenta de que la felicidad y el sentimiento de plenitud que se siente en el pecho en estas fechas no depende tanto de propósitos exteriores, sino de lo que llevamos dentro.
Hoy no festejamos la navidad como hace muchos años con mis padres y familia, es muy diferente, hay más oración, más espiritualidad, más conocimiento y consciencia de lo que realmente significa.  Esto no quiere decir que no hacemos una rica cena, o no compartimos con los amigos, sencillamente que ponemos por delante las cosas de Nuestro Padre para al mismo tiempo de que festejamos el nacimiento de nuestro redentor y salvador, damos algo de nosotros mismos  a alguien que no conocemos demasiado, para hacer de este día tan especial, el día que ese alguien desconocido, renueve o refuerce su fe.
Me encanta aun recordar esos días, cuando era pequeña y todo era luces, risas, unidad familiar, me encanta recordar las navidades con mis hijos aún pequeños, siempre traté de darles lo mismo que a mi me dieron, luces, risas, unión y me encanta aún más ver que el esfuerzo de mis padres, dio fruto… el mío. Se que mis hijos verán que sus hijos algún día tendrán lo mismo que ellos tuvieron y desde hoy lo disfruto cuando veo que tanto ellos disfrutan el preparar la cena conmigo, adornar el árbol, y aún la tediosa tarea de checar las luces, en familia (aun siendo solo tres personas en esta casa) se convertirán en recuerdos bien dulces que ellos algún día compartirán con sus familias. Agradezco a mi Padre Celestial por todas las hermosas navidades que han pasado en mi vida desde que nací, no ha habido ninguna que no haya sido especial, son muchas historias, muchos recuerdos, mucha felicidad compartida, mucho amor.... de eso se trata. MUCHO AMOR.”

Si has llegado hasta aquí sin llorar, serás uno de los pocos que lo ha hecho. Me he despedido hoy de esta época especial que por suerte se repite cada año y que en nuestra mente se repite interminablemente. Mientras lo hago quitaré mi árbol verde lleno de objetos azules y plata. Lo haré cuidadosamente porque en unos meses abriré de nuevo mi tesoro que guardo en un rincón.
Estas luces y estos adornos que harán que la magia comience en el corazón de cada uno de los miembros de la familia.

¡Muchas gracias por compartir vuestros recuerdos!



**Estad atentos para el hangout del viernes  10 de enero en el que anunciaremos a los ganadores**

 

3 de enero de 2014

¿Aún no has participado de nuestro concurso? Tienes hasta el jueves 9 de enero para hacerlo

Los premios de nuestro concurso son:
  1. Un pase completo para la Conferencia de Genealogía RootsTech
  1. Una licencia del software RootsMagic 6.0 
  1. Un kit de papelería de FamilySearch
Participar es tan sencillo como lo hizo Diana compartiendo los recuerdos de su navidad  cuando era una niña pequeña.


"Cada 24 de diciembre iba a la casa de mis amados abuelos para pasar tiempo con ellos, platicando con mi abuelito o ayudando a mi abuelita en las cosas de la casa, mientras mi madre se quedaba en casa cocinando un delicioso pavo en salsa. En casa de mis abuelos también encontraba tiempo para jugar con mis primitos, y mi medio hermano menor.
Cuando regresaba a casa lo primero que notaba era el delicioso aroma de la salsa que mi madre había preparado para el pavo, me acercaba a la cocina con la esperanza de hurtar algunas aceitunas, pero siempre me encontraba en el acto mi abuelita.
Al salir "huyendo" pasaba por el comedor y miraba golosa las enormes manzanas rojas y las uvas que habían sido colocadas en el centro de la mesa (esas siempre fueron mi mayor tentación en Navidad) Pero yo sabía que las uvas eran para comerlas cuando sonaran las 12 campanadas anunciando la medianoche, así es que me conformaba con una deliciosa manzana roja.
Recuerdo que al dar el primer mordisco, mi imaginación volaba y creía que era Blancanieves y una bruja malvada me había obsequiado la manzana para hacerme caer en un sueno muy profundo. (Después de 3 mordiscos imaginando la misma cosa ya no era tan divertido)
A las 6 de la tarde mi madre me llamaba a la cocina para que le ayudara a lavar y prepara el berro y rábanos, mientras tanto, en mi cabeza sonaba uno que otro villancico que había cantado el domingo anterior como parte del coro de la iglesia, y siempre trataba de enseñarle a mi madre a cantar la parte de las "contralto" sin ningún éxito! 
Durante la noche mis vecinos y amigos se reunían afuera de mi casa para conversar y comer, escuchábamos música o quemábamos algo de pólvora. Dos minutos antes de las doce nos dábamos el abrazo de "feliz navidad" y salíamos corriendo a besar y abrazar a cada miembro de nuestra familia! La primera siempre era mi abuela! La matriarca de la casa. Después mi madre, mi hermana mayor y por ultimo mi hermano menor! Ni bien terminaba de darle un beso cuando me dirigía lo mas rápido posible al árbol de navidad para abrir mis obsequios! Siempre había allí una muñeca! Recuerdo que esa noche siempre dormía en cama de mi abuela materna con mi muñeca nueva, mientras ella veía películas sobre la vida de Jesucristo sobre la tierra."

Todavía tienes tiempo para participar, el concurso está abierto hasta el 9 de enero de 2014 incluído.

Para participar comparte una historia o una fotografía y apúntate en Este Formulario




Google+ Seguidores

Sonia Meza Genealogista. Con la tecnología de Blogger.