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8 de mayo de 2013

Fotografías Post-Mortem o Memento Mori

Cuando me topé con imágenes de personas fallecidas, no pude evitar “sentirlas”. Simplemente uno no puede detenerse frente a ellas y observarlas como si se tratara de un edificio o un libro de Actas. Algo sucede dentro.

Hay varias páginas webs con fotografías post mortem y una buena cosa cuando hablemos de este asunto y con ojos modernos podamos etiquetarlo como “de mal gusto”, será comprender la situación y ampliar nuestra visión acerca de esta costumbre del siglo XIX.

Esta imagen que muestro a continuación es una de las que me hizo llorar, porque seguí la historia de valentía de este niño y su familia a través de su enfermedad mediante las redes sociales.

 

 

Mitchell’s Journey

Algunas personas criticaron a la familia por compartir fotos del niño ya fallecido preguntando que sentido tenía todo este show. Yo lo miraba desde una perspectiva diferente y curiosamente ésta se asemeja a la misma razón por la que las familias decidieran tomar fotos de sus queridos difuntos.

 

En Murcia Digital hay algunos de estos retratos post mortem. Antes de dar clic en los enlaces, debo advertir que muchas imágenes pueden herir la sensibilidad y otras pueden parecer crueles o duras teniendo en cuenta que en muchas de ellas aparecen niños.

Esta es la colección de Fernando Navarro.

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Este otro enlace es del Estudio Casaú.

En épocas pasadas, al ser la muerte algo tan corriente, a la que incluso los niños se enfrentaban con frecuencia, no parecía morboso el retratar a un hermano fallecido con el resto de sus hermanos vivos o a una madre acunando a su bebé muerto.

Muchas de estas imágenes eran retocadas para enmascarar la evidente descomposición o signos de la enfermedad. Algunos se aventuraban a dotar de miradas a los difuntos (generalmente con poco éxito), un trabajo que no hacía más que evidenciar que estaban muertos al mostrar una expresión fría y perdida, carente de naturalidad.

Otros lo hacían simulando estar durmiendo, y tal vez pueden ser las menos chocantes. Niños con sus juguetes favoritos, rodeados de flores o en el cajón en el que posteriormente serían sepultados.

Para nuestra investigación genealógica es de valía encontrarnos con el fallecido y su familia en el retrato (si es que tenemos la suerte de toparnos con una de estas fotos y no ha sido quemada o depositada en la basura), puesto que nos dará un entorno y una aproximación del año en el que puede haber ocurrido la muerte.

Como sabéis, el luto, además de llevarse de manera interna, se manifestaba externamente en las ropas, vistiendo de oscuro y también con una miniatura o bien pintada o una fotografía del familiar que se mostraba coincidiendo con la fecha del funeral y que podía llevarse colgada del cuello en forma de relicario.

Cuando se trataba de una pintura, la composición mostraba nubes alegóricas y algunas veces un reloj indicando la hora de la muerte. En el siguiente enlace podéis ver algunos ejemplos maravillosos.

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Las pinturas se asemejan al recuerdo que nos gustaría tener del difunto. Aunque el tiempo para tomar una fotografía era más que largo, tedioso y cansador, pintar era desde luego un trabajo que requería más tiempo.

Una página que tiene muchas fotografías europeas y también comentarios es la de Paul Frecker.

Muchas veces las familias caían en la cuenta de que no había ningún retrato del ser querido y ésa era la última oportunidad de obtener una. Era evidente que esto no se llevaba a cabo con más frecuencia por lo costoso del procedimiento. Tomar una foto no era algo así como apretar un botón de nuestro teléfono móvil.

Las fotografías eran mediante un daguerrotipo para el que había que aguantar el tipo desde 4 a 20 minutos. ¡Imaginad no cerrar los ojos!

Para que los difuntos aparecieran de pie, les colocaban un mecanismo que les mostraba erguidos y junto a sus padres o el resto de la familia. Era una tendencia que se seguía. Ojos pintados sobre los párpados cerrados, colorete, ataúd cubierto por alguna tela para disimularlo, perros, apariencia de haberse dormido…

En la siguiente fotografía se muestra el sistema utilizado.

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Fotografía de http://margaretgunnng.blogspot.com.es/2012/01/i-see-dead-people-victorian-post-mortem.html

Otra página que puede visitarse y en la que hay bastante material es Thanatos.net.

Si vives en México, Guadalajara estás de enhorabuena, y si puedes ir a este taller has logrado que te implore me lleves contigo…

Se llevará a cabo 29, 30 y 31 de mayo de 17 a 21 horas. Visita la página en http://j.mp/18SxfXC

Isabel Allende aporta su visión al post de hoy, os dejo con estas últimas palabras de la escritora.

La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.

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Sonia Meza Genealogista. Con la tecnología de Blogger.