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20 de agosto de 2012

Archivos: no sólo papeles.


Durante una investigación te puedes encontrar de todo. Algunos archivos son lugares húmedos, mal iluminados, llenos de polvo, suciedad y abandono. Otros destacan por el extremo cuidado con el que se conserva su contenido. Hay documentos con muchas décadas a sus espaldas y un estado casi impecable, así como otros papeles más jóvenes que han sido doblados, rasgados por haber sido archivados sin cuidado alguno y constituyen un sabroso festín para los insectos más voraces del papel.


















Esta mañana me encontraba buceando entre los papeles del Archivo Municipal de Vélez-Rubio (Almería, España) gracias a la gentileza de los funcionarios del Ayuntamiento. Y pensé que es fácil sentir tristeza cuando te topas con un puñado de papeles desorganizados, descolocados, apilados sin orden ni concierto y, en definitiva, tratados sin cariño alguno. Es más difícil buscar lo que quieres en ellos, están más indefensos ante el paso del tiempo y delatan la falta de interés y profesionalidad de quienes los han archivado.

Pero por suerte también existe lo contrario. Documentos escritos con letra minuciosa, con atención al detalle, transcripciones con letra limpia, cuidada, conjuntos de papeles bien ordenados, atados y tratados con todo el respeto y cariño que su contenido merece. Y da gusto buscar en esos papeles.

Porque no son sólo documentos. Contienen historias, personas, sucesos. Sosteniendo un papel en tus manos y dejando volar la imaginación durante unos instantes puedes sentir el orgullo de un padre registrando el nacimiento de un hijo, el esfuerzo de una familia trabajadora para afrontar una hipoteca, las ilusiones de un joven emigrante que busca un futuro mejor a miles de kilómetros de distancia, el dolor de un fallecimiento...








Son papeles que nos ayudan a reconstruir historias y que permanecen como testimonios únicos de las vidas de personas de todo tipo y condición. Merecen el mayor respeto, el mayor cuidado y la mejor de las atenciones para su conservación. Son los papeles que nos gusta manejar, sintiendo todo aquello que transmiten al tiempo que copiamos sus datos, mucho más fríos y exactos. Son los papeles que construyen la historia. Muchos se han perdido, otros están en peligro. Ojalá se cuidaran más los que aún se conservan.

8 de agosto de 2012

Sácale provecho a las imágenes de FamilySearch.

 

FamilySearch tiene para nosotros muchos ( por no decir millones) de Registros Históricos, mejor conocidos por Historical Records. Estas imágenes de registros digitalizados se pueden ver directamente desde la página de FamilySearch y no necesitamos nada más que ganas de investigar.

Algunos de vosotros me habéis dicho: ¡Es que te dejas los ojos mirando esas páginas!

Tenemos herramientas para no dejarnos los ojos. Eso sí, no las mires desde tu teléfono móvil (¡claro que se puede!) porque para esa pequeña pantalla no hay muchas más soluciones mágicas que esperar a estar frente a una pantalla de  ordenador.

Entramos al Registro seleccionado, en mi ejemplo tomé una de sus últimas actualizaciones para Sud América. La colección de Perú, Huánuco, Registro Civil 1889-1997, Provincia de Ambo, Distrito de San Rafael (San Joaquín).

registro-civil-peru

La siguiente pantalla te brinda información importante para que tengas en cuenta:

historical-records-image

1. Número de imagen. No la confundas con número de página.

Te muestra la cantidad de imágenes que contiene ese registro. Puede ser un libro o varios de ellos y también cabe la posibilidad que te encuentres en el mismo registro con matrimonios y nacimientos. Nuestro consejo: ¡Debes estar  atento!

historical-records-avanzar

2. Pasa de imagen. Tienes dos opciones y ten cuidado con ello, a veces el apuro por revisar un libro hace que pasemos rápidamente imágenes,  buscando el apellido deseado.

Una opción es la de las flechas, arriba de la imagen, en el extremo derecho;  tienes dos. Una para avanzar y otra para retroceder.

La otra opción es una caja numeral casi en el centro. Pon el número de imagen al que quieres ir y aprieta la tecla Intro o Enter.

historical-records-pasar-pagina

3. Pantalla completa. Tienes esta opción disponible para ver toda la imagen abarcando el máximo de tu pantalla.

Entiendo que si acudes a un Archivo Municipal, Diocesano, Militar o de la índole que sea, necesites una lupa.

En el caso de los documentos online, esto debería ser  innecesario.

historical-records-pantalla-completa

4.Girar la imagen. Extremadamente útil cuando se trata de anotaciones marginales.

Da clic en “Rotate” y la imagen se pondrá horizontal.

historical-records-girarr-pagina

5. Aumentar y empequeñecer. Recurso imprescindible para cuando el tamaño de la letra te causa dudas.

Sitúate en el signo de menos o el más (- ó +) y ajústalo según tu preferencia.

historical-records-zoom-pagina

6. Invertir los colores de la imagen. Sobre todo cuándo sigues sin comprender plenamente lo escrito. Un recurso más.

Presiona en “Invert” y verás como el fondo se presenta negro y el texto en blanco. ¡Prueba, no temas!

historical-records-invertir-colores

7. Imprimir la imagen.

Presiona “Print”, y a continuación te mostrará otra pantalla en la que se presenta información que puede serte de ayuda.

historical-records-print-pagina

Vista previa  de lo que se imprimirá:

historical-records-print-imagen

8. Guardar la imagen. Si la quieres ver mejor en tu equipo  o simplemente las herramientas de las que dispone FamilySearch no te ayudan a leer correctamente la imagen, guárdala y la podrás editar a placer.

Para ello, da clic en “Save”, a continuación aparecerá un cuadro de diálogo para que especifiques la carpeta donde quieres que se guarde y también el nombre que quieras asignarle a la imagen.

historical-records-guardar

Uso Photoshop para mis imágenes, pero no hace falta saber utilizar esta aplicación. Hay muchas open source y simples por demás de manipular.

Generalmente ajustando el contraste y el brillo conseguirás resultados asombrosos.

Ni qué decirte de las copias de originales que obtengo en los Archivos que visito.

Escanea tu fotocopia (o digitaliza)  y luego, lo mismo, trátala con brillo, contraste e incluso enfócala para que se torne más clara y legible. También puedes aplicar un filtro fotográfico o de color.

Ya no dirás más que “te dejas los ojos” con el ordenador.

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Sonia Meza Genealogista. Con la tecnología de Blogger.